Foros y conferencias
Razonabilidad y tecnología en la seguridad corporativa: García Moritán en el foro de Prosegur
Patricio García Moritán —empresario y abogado, Presidente de Byrna Latam— participó como expositor en el Foro de Seguridad Patrimonial de Vaca Muerta, organizado por Prosegur Security el 2 de octubre de 2026 en Neuquén. Del encuentro formaron parte responsables de seguridad de algunas de las principales empresas del sector Oil & Gas.
Su planteo central: la evolución tecnológica permite, como nunca antes, aplicar el principio de razonabilidad a la gestión de la seguridad.

Más allá del falso binario
El debate sobre seguridad suele plantearse en un solo eje: intervenir o no intervenir, dureza o permisividad. Para García Moritán, ese eje mide mal. Lo que distingue una intervención adecuada de una excesiva no es solo la decisión de actuar, sino cómo se actúa: con qué herramientas, en qué secuencia y bajo qué controles.
En la seguridad corporativa —perímetros extensos, instalaciones críticas, personal propio y contratistas— esa distinción tiene consecuencias concretas. El costo de errar no se mide en un trámite revocable, sino en la integridad de las personas.
La escalera de fuerza
El estándar que ordena esa decisión tiene nombre técnico: uso progresivo de la fuerza. Sus escalones van de la presencia disuasiva a la verbalización, el control físico, las herramientas menos letales y, solo como último recurso, la fuerza letal. La regla es simple: nunca un escalón más arriba del que la situación exige, y siempre el medio menos lesivo entre los razonablemente eficaces.
Ese criterio se construyó durante más de dos siglos para la fuerza pública, desde el código prusiano de 1794 hasta los Principios Básicos de Naciones Unidas de 1990. Su lógica ofrece un marco igual de útil para la seguridad privada, porque responde a una misma pregunta: cómo alcanzar el objetivo con el menor daño posible.
García Moritán subraya que la gradualidad protege a tres sujetos a la vez: el personal de seguridad, la persona abordada y los terceros. En sus palabras, «la escalera no elimina el riesgo, lo administra».
Lo que cambió: la tecnología
El principio no es nuevo. Lo que cambió en las últimas décadas son las posibilidades materiales de cumplirlo, y el cambio opera en dos planos:
- Más información para decidir: cámaras, drones, sensores, geolocalización y análisis de datos permiten conocer mejor el escenario antes y durante una intervención.
- Más alternativas para responder: entre la inacción y la fuerza letal, el repertorio de herramientas intermedias es hoy mucho más amplio.
La contracara también forma parte del planteo: más capacidad exige mejores controles. Cuanto más sofisticadas son las herramientas, más precisos deben ser los protocolos, el entrenamiento y la supervisión que gobiernan su uso.
El rol de las herramientas menos letales
Desde Byrna Latam, García Moritán trabaja para generar conciencia sobre el lugar de las herramientas menos letales dentro de ese esquema de gradualidad. La denominación no es casual: la guía de Naciones Unidas sobre la materia (2020) prefiere hablar de dispositivos «menos letales» y no «no letales», porque ningún medio de intervención está libre de riesgo.
El argumento es operativo antes que comercial: contar con más alternativas permite intervenir de manera proporcional y, así, salvar vidas.
La medida de un buen servicio de seguridad
La conclusión del planteo invierte una intuición extendida. La calidad de un servicio de seguridad no se mide por la máxima fuerza que puede ejercer, sino por su capacidad de usar, en cada situación, el medio adecuado a la necesidad.
Si un esquema de seguridad solo puede elegir entre no intervenir y su herramienta más intensa, no es más fuerte: tiene menos opciones.
Patricio García Moritán
Empresario y abogado argentino. Director de Bersa S.A. y Presidente de Byrna Latam. Socio de Cassagne Abogados. Magíster en Derecho y Economía (UTDT). Más de 25 años de experiencia en derecho administrativo y regulación económica.